lunes, 28 de abril de 2014

Un tesoro por J




Yo tengo un tesoro que es uno, que es dos.
Que uno y uno, dos. Que es dos en uno.

Tengo un tesoro que veo y otro que esconde,
el que esconde es un amor flotante,
el que veo es un amor ardiente.

Tesoro, mi tesoro. 
Mío y que ríe, porque sabe a lo que sabe el llanto.
Tengo un tesoro que ríe a carcajadas, 
que ríe conmigo, que alegra mi alma.
Que ríe, porque conmigo reímos dos,
reímos tres.

Tengo un tesoro que empieza con J 
y termina en el mar.
Tengo un tesoro, que me tiene
y juega y baila.
Tengo un tesoro que canta.

Tengo un tesoro que es bonita,
tengo un tesoro que es Juanita.


miércoles, 9 de abril de 2014

Quiero



Quiero pensar por un momento en que no quiero pensar más.
No pensar en como se sentiría tener una vida diferente,
ser más bonita y más elegante, inteligente, entendida y culta, exitosa.
Ser otra irreprochable.

No pensar en todo lo que le falta a mi trabajo para ser como espero,
en los errores que he cometido, en los pasos mal dados.
En que a veces quisiera devolver la vida.
En no tener que contármela con los dolores de ahora.

No quiero pensar en todas las chicas a las que envidio a diario, 
en sus curvas perfectas y a la medida, en su piel lozana,
e incluso a veces en querer tener su cuerpo espléndido, 
porque si, a veces también peco por eso, por quererlo.

A veces solo quisiera reconciliarme con lo que se que soy.
De caber y acomodarme en mi justa medida,
en no ser más medida por otros. 
En no ajustarme más a sus quereres.

Tomarme un respiro, salir de la cómoda cueva de mi cuarto,
que aguarda las amarguras y los temores,
abrir las cortinas y dejarme tocar por el sol. 

Por lo poético que puede sonar ese momento,
quiero dejar de esconderme de mi misma, 
de exigirme tanto y no pasarme ninguna.
Quiero pedirme el derecho a perdonar mis culpas
y a vivir con calma cada tiempo, cada transformación.

No quiero pedirme mayor cosa esta noche, 
porque ya lo que pido es tarea difícil, 
porque es de noche y las penas pesan doble,
porque estoy cansada y no tendré la fortuna de acabar mi día hoy.

Porque estoy harta de querer ser una y otra,
de no encontrarme en mi misma,
de perderme en el crónico vicio de la comparación,
de querer ser todas, menos yo misma.

Porque necesito tiempo, necesito respiro.
Porque también debo aceptar que duele.


viernes, 4 de abril de 2014

El regalo de mi amiga Yess


Ha sido un día muy raro desde mi manera de dormir al empezarlo. Amanecí sobre mi escritorio, caí profunda. Para no variar terminará de la misma manera. Es de madrugada y justo después de muchas gratas sorpresas que tuve, mi amiga Yess con todo el conocimiento de mi causa me ha sorprendido con unas palabras más que hermosas, más que acertadas, más que para mi, mías.

Suelo escribir mucho para otras personas, esta noche escribieron para mi y con todo el amor que me hizo sentir leer cada letra lo compartiré. En agradecimiento y profundo cariño hacia mi amiga, me trazó así:

"Eres como una flor.
Puedes ser tocada y mirada por muchos. 
Bella, creces y tus cambios siempre giran alrededor de tú misma forma.
Sólo embelleces más, pero jamás cambias de color o de tipo de flor.
Pero en cuanto te corten y alguien te quiera para el... morirás.

Ojalá nadie te corte jamás y puedas ser libre,
y que tus cambios solo sean a causa del agua que en ti es tu propia sangre, 
que corre por tu cuerpo y te hace cambiar por ti misma. 
Y no que tu agua llegue a ser otro,
que te tenga y tenga que regarte todos los días para mantenerte con vida."

¿Será posible que me recuerden lo digno de mi sentir, escrito en algo tan bello?