martes, 18 de marzo de 2014

Muerte, ¿dónde está tu victoria?





"Muerte, ¿dónde está tu victoria?"





Pensaba en lo frágil de la vida, pensaba en lo triste que se siente su ausencia.Pensaba en lo que piensa Dios cuando decide que el tiempo está cumplido y la interrumpe.

Pensaba en la muerte y en que estoy viva. Pensaba en la manera silenciosa que tiene de acercarse, en las muchas veces que me roza y no se decide en mi sino solo para dolerme. Pensaba en las tantas veces que le pedí una tregua y en lo cercana que ha querido serme desde que era niña. En las veces que me ha contado su decisión de suceder, en la implacable y atrevida forma de cumplirse.

Pienso en el sin fin de veces que le he suplicado no tocar algunas almas antes de la mía.

Pienso en lo amiga y lo enemiga que sabe hacerse, en las injusticias que comete y el castigo que debería tener por osada. Pensaba que en cuanto la encuentre, deberá sentarse a escuchar los reclamos que tengo por hacerle, que deberá guardar un silencio religioso por las veces en que odié sus desasosiegos en mi alma, por las veces que fue temprana y sorprendente, por las veces que me tembló de miedo y turbó mi vida en caudales dolorosos.

Por los silencios y las ausencias que dejó. Por tener que vivirla y que morirla, por no terminar de acostumbrarme.

En cuanto te encuentre muerte, y deje de correr para esquivarte, en cuanto escuches mis quejas, y desahogue mi rabia hacia ti, tendrás que llevarme y devolverme en ti todo lo que me has quitado, tendrás que devolverme a los míos.

En cuanto te encuentre, serás tú quien no tenga opción. Deberás cargar con mi vida, cerrar mis ojos y llevarte el último de mis suspiros. -Deberás pedirme perdón- Deberás reconciliarte.

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