Te voy esculpiendo en mi memoria y mi sentir. Te encuentro.
Tengo tú olor en mis manos y tus besos en la piel.
Te pertenece este instante,
este preciso en el que te pienso.
Te escribo, y sin sentir te siento,
y sin querer te quiero.
¿Cómo no voy a entenderte?
Si tardé un par de noches memorizándote del pelo a la punta de los pies,
si entre tus pliegues guardo secretos
y he recorrido con mis dedos cada poro, cada lunar,
lo extenso en la geografía de tu piel.
Si mis uñas rasguñaron tu espalda y tu sexo por fin se hizo en mi.
Si respiré tu aire y compartí tus suspiros.
Si te hiciste beso.
¿Cómo no voy a entenderte? Si te estoy mirando.
Si te sé de memoria. Si conozco tú intimidad.
Si ciega, sin verte, podría recrearte una y mil veces.
Si aprendiendo a quererte me has dolido en el presentimiento,
y en la suposición.
y en la suposición.
Si me dueles lejos.Si te extraño.
Si ahora con ansias te espero.
¿Cómo no voy a entenderte amor?
Si me estremeces el cuerpo. Si me faltas.


