lunes, 31 de marzo de 2014

Me faltas


Te voy esculpiendo en mi memoria y mi sentir. Te encuentro.
Tengo tú olor en mis manos y tus besos en la piel.
Te pertenece este instante, 
este preciso en el que te pienso.

Te escribo, y sin sentir te siento,
y sin querer te quiero.

¿Cómo no voy a entenderte? 
Si tardé un par de noches memorizándote del pelo a la punta de los pies,
si entre tus pliegues guardo secretos 
y he recorrido con mis dedos cada poro, cada lunar, 
lo extenso en la geografía de tu piel.
Si mis uñas rasguñaron tu espalda y tu sexo por fin se hizo en mi.
Si respiré tu aire y compartí tus suspiros.

Si te hiciste beso.

¿Cómo no voy a entenderte? Si te estoy mirando.
Si te sé de memoria. Si conozco tú intimidad.
Si ciega, sin verte, podría recrearte una y mil veces. 
Si aprendiendo a quererte me has dolido en el presentimiento,
y en la suposición.
Si me dueles lejos.Si te extraño. 
Si ahora con ansias te espero.

¿Cómo no voy a entenderte amor? 
Si me estremeces el cuerpo. Si me faltas.

sábado, 29 de marzo de 2014

Orión




Tengo una constelación favorita que vive lejos, en el cielo. 
Brillante y juguetona como el alma que un día la llevo por nombre,y aunque a veces no puedo verla más que unas horas, basta abrir los recuerdos que ya no son muchos y las palmas de las manos, para que las cicatrices me la devuelvan de nuevo.

Su presencia siempre le perteneció al firmamento. Tan solo visitó la tierra para sacudir un par de vidas con un moño, morder escobas, arrancar pañales y comerse mis lentejas. Para marcar mi infancia... y bueno, quizás también un par de manos.

Es raro extrañar una estrella, pero ahora tengo una constelación en el cielo, que brilla.Que brilla y me mira con ojos azules.

sábado, 22 de marzo de 2014

Todas las palabras





Te escribo todas las palabras, las letras, las canciones que consigo.
Te las escribo para no entregarlas nunca.
Te las escribo porque ya no es momento, ni hora.

Te escribo porque más que nunca te quisiera abrazándome.
Te escribo porque te quisiera recordándome suavecito el sabor de otros tiempos.

Te escribo sin pretensiones.
Te escribo porque aún me alcanzan mis ríos para llorarte a mares.
Te escribo porque de una u otra manera las costuras de tú corazón y el mío tienen mi nombre y mi apellido, tienen tú nombre y tú apellido.

Te escribo porque no volveremos a estar juntos.
Porque ahora estamos más juntos que nunca.
Te escribo porque me da miedo otro refugio que no sea el tuyo.
Porque me da miedo intentarlo.

Te escribo por quererte profundamente.
Porque el viento se detuvo en tú tiempo y en la dignidad enorme de sentirme amada.
Porque quizás no vuelva a sentirme así.

Te escribo porque tú estarás en otro lugar.
Porque estarás intentando jugar a amar de vez en cuando.
Te escribo porque tus suspiros, a veces también me pertenecen.
Te escribo porque lo sé.





martes, 18 de marzo de 2014

Muerte, ¿dónde está tu victoria?





"Muerte, ¿dónde está tu victoria?"





Pensaba en lo frágil de la vida, pensaba en lo triste que se siente su ausencia.Pensaba en lo que piensa Dios cuando decide que el tiempo está cumplido y la interrumpe.

Pensaba en la muerte y en que estoy viva. Pensaba en la manera silenciosa que tiene de acercarse, en las muchas veces que me roza y no se decide en mi sino solo para dolerme. Pensaba en las tantas veces que le pedí una tregua y en lo cercana que ha querido serme desde que era niña. En las veces que me ha contado su decisión de suceder, en la implacable y atrevida forma de cumplirse.

Pienso en el sin fin de veces que le he suplicado no tocar algunas almas antes de la mía.

Pienso en lo amiga y lo enemiga que sabe hacerse, en las injusticias que comete y el castigo que debería tener por osada. Pensaba que en cuanto la encuentre, deberá sentarse a escuchar los reclamos que tengo por hacerle, que deberá guardar un silencio religioso por las veces en que odié sus desasosiegos en mi alma, por las veces que fue temprana y sorprendente, por las veces que me tembló de miedo y turbó mi vida en caudales dolorosos.

Por los silencios y las ausencias que dejó. Por tener que vivirla y que morirla, por no terminar de acostumbrarme.

En cuanto te encuentre muerte, y deje de correr para esquivarte, en cuanto escuches mis quejas, y desahogue mi rabia hacia ti, tendrás que llevarme y devolverme en ti todo lo que me has quitado, tendrás que devolverme a los míos.

En cuanto te encuentre, serás tú quien no tenga opción. Deberás cargar con mi vida, cerrar mis ojos y llevarte el último de mis suspiros. -Deberás pedirme perdón- Deberás reconciliarte.

lunes, 10 de marzo de 2014

Indulgencias


De las veces que no quise perdonar y lo hice, de las veces en que cosí más rápido mis dolores de lo que debía y los bordé para que fueran flor y no herida. De los recuerdos que me quedan, de pálpitos y miedos que por casi nada creí que acabarían conmigo. Me levanto redentora del lugar en donde el barro me hizo vasija y me puso a soportar la vida, me floreció.

Y aunque el camino puede ser cruel, y aún más cruel, yo sé contar historias tristes de amores que fallan, de amigos que callan y de dedos que acusan, y a cambio mi perdón absoluto. 

A veces me arde en el pecho ser tan barata de indulgencias. Y no me arrepiento.

viernes, 7 de marzo de 2014

Quereres

Quiero una tarde de playa con el amor,
quiero abrazos, besos, y un sol creciente sobre mi pelo,
quiero que la arena nos estorbe en los dedos de los pies.

Quiero un rato amable que me alivie el tiempo,
quiero tus inseguridades respirando al lado mío,
quiero el olor complaciente del idilio y el mar.

Quiero agua que me lave,
y viento que me sople.
Quiero arena que me cubra y me convierta en mar.

Te quiero sumergido en mis olas,
te quiero en el ir y venir de mi marea,
quiero que disfrutes de mi sol y mi verano.

Por hoy, te quiero a ti, para mi.