domingo, 28 de diciembre de 2014

Año 23




Con las medias rotas y los pies cansados.
Con el cabello desordenado y la cara roja.
Con el amanecer ruidoso y la alegría de la noche.
Con los más preocupados y dulces corazones.
Con el mío bien agradecido.


Así es. Así se cumplen los años.


domingo, 14 de diciembre de 2014

Domingo











I

Domingo, día
Domingo, vida.

Domingo,
música,
nota a nota.


II

Domingo, lento,
dulce y viejo.

Domingo de antes,
de ayer, de hoy.

Recuerdos.


III

Domingo nostalgia.
Nostalgia con nombre y apellido*.

IV

Domingo,
y la melancolía.
Domingo, yo.

V

Yo.
Inundada y triste. 
Mar y brisa. Tempestad.

Domingo,
las cicatrices.

IV

Domingo, hielo.
Domingo,frío.

Domingo noche,
domingo muerte.


VI

Domingo.
Amanece.




Fotografía: Renée Munn 'Ophelia'
"Esta nostalgia con nombre y apellido" Gioconda Belli, Esta nostalgia.









martes, 2 de diciembre de 2014

Amores cantando









Te miro, chiquitos, 
los ojitos lindos que tienes;

Respiro, suavecito, el espaciecito que habito.



Y me repito, cariñito,
 entre tu latir y el mío,
Tun, tun, taca, taca, la canción colada.

El momentito, la risita pícara.

-Tres segundos mal contados-

Y tun, tun, taca, taca, 
   mientras tú me abrazas.

   

¿Qué ves? te digo 
(Responde)


- Tus ojitos, y el respiro.
Espaciecito mío.


Y que nada importe.

Que para el final:


El tiempo que pasa, y las nubes blancas; 
que tun, tun, taca, taca,
ahora me abrazas.




domingo, 2 de noviembre de 2014

Segundo capítulo




El amor nunca me fue fácil,
siempre me costó de más sentirme cómoda con otra persona a mi lado. 

Y para cuando ocurrió, 
también tomó mucho más de lo que pensé que estaba dando.

El amor siempre fue muy incierto,
algo traicionero,
como una borrachera de tragos dulces que tumba en cuanto se intenta caminar.

El amor es elegir a diario a quien quiero abrazar en las noches así esté lejos.
El amor es que solo me alcancen esos brazos.

El amor fue soltar el miedo de perder el control,
el amor siempre fue abandonar mis prejuicios,
mis juicios y mi razón.

El amor es escuchar historias del mundo desde otros ojos,
el amor es ver mi mismo mundo al contrario.

El amor fue abandonar la calma de la marea que habitaba mi cuerpo, 
el amor fue la avalancha que desbordó mis días.

Por eso este capítulo de mi vida debería llamarse "El amor", el que me reta y me besa tan dulcemente, el que va y viene, el que escojo para que me pierda la paz, el que me la devuelve.



Por eso este capítulo,
este amor, y este agradecimiento,
a mi amor.

Por sacarme de la órbita tranquila de mi vida,
por decirme con su voz gruesa,
siempre segura, que esta es la vida.

Por tocarme con sus manos,
por sentir que así se siente vivir;
con la fe rotunda de creer en el amor,
como si nunca me hubiera dolido.

Al menos por ahora.




domingo, 12 de octubre de 2014

Arráncame la vida





Hay días en los que el simple hecho de la vida me deslumbra, veo maravillada la manera exacta y algo melancólica del parpadeo de la gente, la suavidad que ondula el pecho con cada respiración y el movimiento agitado de manos perfectas. 

Hay días en los que la tranquilidad me habita de manera sospechosa, y me sorprendo caminando por la calle, sin prisa, jugando como cuando era niña a no pisar las líneas del suelo, y el aíre entra lento y el corazón palpita fuerte y la mente está en blanco y parece una nube.

Hay días en los que solo me basta la vida para vivir.

Y hay días en los que me celebro aunque no sea el día en que nací, y me encuentro sentada en uno de mis lugares preferidos, regalándome el libro que más quise en los últimos días y soplando las velas de la vida que día a día me construye. Y me miro y me enfrento con lo especial e indispensablemente necesaria que soy para mi misma.

Hay días en los que olvido los hilos que atraviesan y solo floto, y no necesito más que de mi propia compañía y una canción de fondo(https://www.youtube.com/watch?v=Car6biDyAcQ)

Hay días en que la vida no parece vida y la muerte se olvida. Hay días como este día de arráncame la vida.



-Octubre 11 de 2014-


viernes, 12 de septiembre de 2014

Ocultar las tristezas



Del diario de las tristezas.
· Día triste número 05· 






Es fácil ocultar las tristezas delante de otros, basta un poco de rímel, de delineador para ojos y unas gafas oscuras con el pretexto del sol. Sonreír y ser cordial, nadie notará nada, y aunque allí viene la pregunta más repetida del día

-y...¿cómo estás?


Tranquila, sólo hay que esconder la incomodidad, por lo mentirosa que puede llegar a ser su respuesta, disimular el suspiro que viene inmediatamente después de decir con valentía, 

-estoy bien

Y volver a sonreír. 
Puedo asegurar con la voz de estos días que nadie alcanzará a imaginar las tormentas que caen dentro.


He tratado de cambiarme el nombre, el apellido, el corazón, el dolor, los días; pero el amor me ha dicho sin una sola palabra y sin miedo a vacilar que no quiere saber más... De mi, por supuesto.

Yo le he dicho que hay días tan tristes que no nos permiten ni siquiera llorar, y esos si que duelen. Por eso los empiezo a contar.





jueves, 4 de septiembre de 2014

Conjuro para no volver.







Dos años y mi última evocación en tu nombre.




Los pétalos de las flores se desprenden, los cactus se secan, los castillos de arena se desmoronan y estás tú, sentado tomando un café oscuro y sin azúcar. Extrañamente te he mirado por vez primera como a un extraño, me fue difícil reconocerte, quizás me he empeñado tanto en sacarte de todos mis espacios que a veces te me pierdes.

Tuve mis maletas listas desde que te conocí y te miré con otros ojos, sabía que llegaría el día en que decidirías por los dos que debía irme, pero ya ves, terminé siendo yo la de los pasos firmes y la voluntad decidida, y de repente, te he visto hoy con esa expresión dura que te caracteriza, es raro, pocas veces la noté teniéndote tan cerca. Me pregunté de que te estarías quejando en silencio, aunque son esa y 500 preguntas más que tengo con respuestas perdidas que ya poco quiero saber.

Por mi puedes estar tranquilo, debes saber después de todo que sé guardar secretos, que no diré más tu nombre de 9 letras que se resume en 4, ni tu apellido. No les diré cual es tu fruta favorita, ni cuantas canciones terminaron en horas cortas de historias, risas, apuestas y besos, sobre todo eso, besos, que tampoco pienso compartir con nadie. No les diré como duermes, no les diré lo frágil que puedes llegar a ser.

Te he doblado con calma para guardarte por fin, porque es septiembre y han pasado dos años enteros de intentar descifrarte. Porque no pude más, porque me rindo, porque hoy me duele todo el cuerpo, toda la conciencia y todo el amor.

¿Y tú? ¿Y tú que te llevarás? No sabes más de mi que las líneas gruesas de mi cintura, no me conoces, no sabes de mi canción favorita, ni donde vivo, ni que me gusta hacer, ni siquiera se con certeza si recuerdas mi nombre completo. No sabes lo que me espera, y mucho menos lo fuerte que me has hecho ser. Porque siempre te dio miedo reconocerme y asumirme, porque siempre te asusto ver a que mujer tenías a tu lado.

Por eso nunca me has nombrado, nadie sabe de tu boca mi nombre, ni mi apellido, ni las noches que pasaste conmigo, ni los desayunos que en mi nombre preparaste. Tampoco nadie sabe escuchar tantas historias que tan bien sabes contar, que tan bien se guardar.

Ahora amor mío, como me llamaste un par de veces, termina tu café, parpadea y cuenta de 0 a 10 o si prefieres canta alguna canción.

- Suspira mi vida, que esta es mi última nota, que ya estoy lista, que para cuando abras los ojos por fin habré desaparecido.-



miércoles, 27 de agosto de 2014

Por favor que sea navidad





Creo que quiero que ya llegue navidad, con muchas luces y toda su nostalgia y ese particular viento helado que trae un olor característico, el del inicio y el culmen de un tiempo de muchos ciclos.

Además, siempre me gustó la navidad y aunque la evitara un par de años, este la quiero ansiosamente. Para esos días veo con más frecuencia a mi familia reunida, abrazo de vuelta a mi amiga Juliana, me invitan a cantar un par de novenas y de unos años acá veo a Isabella cantar cada vez más claro y fuerte los villancicos, además sonríe precioso.

Mis primas por lo general lucen mucho más bonitas esos días, radiantes, siempre parecen más felices, y aunque para esta época ya olvide los deseos que escribo y quemo con mi prima Vivh, disfruto comerme más de dos uvas por cada uno.

En navidad  prometo aprender a tocar el cuatro que me regalé hace 2 navidades, en navidad me habrá crecido el cabello 3 ó 4 cms más,  en navidad me veo la cara deforme en el reflejo de las bolas del árbol de mi abuela y camino hasta tarde con mis papás y mis hermanas por las calles,pruebo todas las natillas posibles, como buñuelos con mi amigo Dani, y no me preocupo por los kilos que me sobran y que ganaré por eso, veo por centésima vez mi pobre angelito y de seguro extraño con más fuerza una que otra ausencia.

En esta ocasión extrañaré a mi primo más que todos los días desde que se fue al ejercito, quizás porque sé que no estará el día de mi cumpleaños, porque si, en navidad también cumplo años.

Este año será mi aniversario 23 y soplaré sin remordimiento, ni miedo alguno las velas. No me quejo, mi vida es muy divertida, río mucho, lloro mucho, extraño mucho, abrazo mucho, me enamoro mucho y a la final vivo mucho. He estrechado lazos en los últimos meses, tengo presencias nuevas que atesoro en mi vida hace un tiempo y que celebraré junto con mi existencia. No hubiese sido lo mismo sin ellos y los agradezco. ¡Me salvan!

Es agosto y cuento con afán los aproximadamente 95 días que quedan para que sea diciembre, tal vez porque este miércoles del año, mientras el trancón me desespera en un bus, me hizo recordar con mucha más fuerza que son enormes mis alegrías pero que suelo abrazarme con las tristezas.

Por favor que sea diciembre y que me quiera.




miércoles, 6 de agosto de 2014

Hoy, antes de dormir






Hay que sostenerse con cuidado cuando el cuerpo es una vasija llena, y ladearse de más significa no poder contener el agua que habita dentro, cuando moverse es soltarse a llorar sin pena.

Acurrucarse y apretar fuerte las piernas contra el pecho en un abrazo de consuelo que solo una misma sería capaz de brindarse es una buena solución de momento y buen comienzo para el descanso.


Cerrar los ojos para no ver el miedo, para apartar las angustias y olvidar el día. Seguir la espiral, volver al centro, al lugar en donde todo empieza, no hacer ruido, para volver a la sagrada contemplación de adentro hacia afuera, para verse de afuera hacia adentro.


Confiar la existencia a las manos más cuidadosas, las propias. Sentir el palpito de una vida temprana y no recordar los errores hechos dolores que acostumbramos a amarrar con fuerza en la memoria. Irrigar el cuerpo con la calma, volver la conciencia en cada latir, contarlos.

Respirar una vez por la sensación del dolor ajustado en el pecho. Dos veces para soltarlo. Tres por la desilusión y el corazón herido. 
Cuatro porque llorar lava las heridas. Cinco porque la calma va llegando. Seis por la conciencia de aceptarlo todo por amor y perdón, para evitar los reproches. Siete porque al repetir las razones se les resta importancia. Ocho porque va doliendo menos. Nueve por la serenidad, la calma, la sabiduría y la paz que pido.

El último respiro profundo de esta noche consiente, para que escampe.

Hoy, antes de dormir, este instante, diez.


lunes, 16 de junio de 2014

De escribirte


Si tuviera que escribir para ti, si tuviera que describirte, diría que eres el universo entero, que eres las estrellas que te gusta mirar, que eres la noche cómplice y misteriosa.

Si tuviera que contarte, diría que te sé de memoria, que sé de los brazos fuertes que rodean mi cintura, que sé a que saben tus abrazos. Que tus manos de dedos inquietos han sabido recorrerme, conquistar mi geografía, que has sabido pintar mi piel.

Si tuviera que refugiarme, escojo tu pecho amplio, el amparo de mi cabeza confundida, el sonido incesable de la vida, de la emoción y la calma. Tu corazón.

Si tuviera que hablar de caminos, imagino tus piernas, firmes como tus certezas, enredadas a las mías en las noches. Si tuviera que hablar de caminos, tus pies, que han recorrido la vida, que tienen aún muchos más pendientes por andar sin mi.

Si tuviera que acariciarte, enredo mis dedos en tu pelo suave, y mi piel, en tu piel lisa y blanca, en tu olor.

Y si tuviera que hablarte, digo tu boca, tus labios que aprietan los míos, que me dan tu aliento, que me susurran palabras. Tu boca que me cuenta los secretos abatidos, que se desahoga, que ríe.

Pero si tuviera que verte, prefiero tus ojos, que te comprenden todo, que me miran. Tus ojos que me gritan la fragilidad del hombre y los sueños de un niño.

Si me pidieran alguna vez que te resuma, diré Apocalipsis, misterio y revelación a la vez. Si me piden que hable de ti, les hablaré de mis miedos, de tu ir y venir, de que tal vez no vuelvas, de que me vuelva roca de no sentirte más.

Si me pidieran alguna vez que te resuma, diré que te quiero, diré que eso me basta.


jueves, 15 de mayo de 2014

Mayo



Si, también estoy hecha de soledades,
de mis amores descompuestos, pasajeros, lejanos.

Si, también estoy hecha de soledades,
de los silencios que guardo.
De los secretos,
de los míos y de los heredados, 
también de los compartidos.

Sí, también estoy hecha de esas soledades,
de las que se marchan solitas,
de las que dejamos ir sin querer.

Sí, también estoy hecha de soledades de dos,
de uno encima del otro.
De uno con otro, de una sin ti y sin mi.

Sí, también soy soledad.
Soledad inquieta,
de las que vienen y van.
De las efímeras.

Sí, también soy la soledad,
sin corazón, sin dueño.
Soledad cualquiera, sin canción. 
Soledad sin pena. 

Sí, también soy soledad,
la soledad que se te quedó sin nombrar.
La soledad que escondes.

Sí, también soy soledad,
de las que te recorren el cuerpo,
de las que te rondan el alma.








jueves, 1 de mayo de 2014

Una misma



- Cuando la vida duele,
 una misma aprende a aliviarse el alma. 
Una misma aprende a agradecer el caos.
Una misma aprende a abrir los ojos a las cosas que llorando no se ven.-

-Una misma-




lunes, 28 de abril de 2014

Un tesoro por J




Yo tengo un tesoro que es uno, que es dos.
Que uno y uno, dos. Que es dos en uno.

Tengo un tesoro que veo y otro que esconde,
el que esconde es un amor flotante,
el que veo es un amor ardiente.

Tesoro, mi tesoro. 
Mío y que ríe, porque sabe a lo que sabe el llanto.
Tengo un tesoro que ríe a carcajadas, 
que ríe conmigo, que alegra mi alma.
Que ríe, porque conmigo reímos dos,
reímos tres.

Tengo un tesoro que empieza con J 
y termina en el mar.
Tengo un tesoro, que me tiene
y juega y baila.
Tengo un tesoro que canta.

Tengo un tesoro que es bonita,
tengo un tesoro que es Juanita.


miércoles, 9 de abril de 2014

Quiero



Quiero pensar por un momento en que no quiero pensar más.
No pensar en como se sentiría tener una vida diferente,
ser más bonita y más elegante, inteligente, entendida y culta, exitosa.
Ser otra irreprochable.

No pensar en todo lo que le falta a mi trabajo para ser como espero,
en los errores que he cometido, en los pasos mal dados.
En que a veces quisiera devolver la vida.
En no tener que contármela con los dolores de ahora.

No quiero pensar en todas las chicas a las que envidio a diario, 
en sus curvas perfectas y a la medida, en su piel lozana,
e incluso a veces en querer tener su cuerpo espléndido, 
porque si, a veces también peco por eso, por quererlo.

A veces solo quisiera reconciliarme con lo que se que soy.
De caber y acomodarme en mi justa medida,
en no ser más medida por otros. 
En no ajustarme más a sus quereres.

Tomarme un respiro, salir de la cómoda cueva de mi cuarto,
que aguarda las amarguras y los temores,
abrir las cortinas y dejarme tocar por el sol. 

Por lo poético que puede sonar ese momento,
quiero dejar de esconderme de mi misma, 
de exigirme tanto y no pasarme ninguna.
Quiero pedirme el derecho a perdonar mis culpas
y a vivir con calma cada tiempo, cada transformación.

No quiero pedirme mayor cosa esta noche, 
porque ya lo que pido es tarea difícil, 
porque es de noche y las penas pesan doble,
porque estoy cansada y no tendré la fortuna de acabar mi día hoy.

Porque estoy harta de querer ser una y otra,
de no encontrarme en mi misma,
de perderme en el crónico vicio de la comparación,
de querer ser todas, menos yo misma.

Porque necesito tiempo, necesito respiro.
Porque también debo aceptar que duele.


viernes, 4 de abril de 2014

El regalo de mi amiga Yess


Ha sido un día muy raro desde mi manera de dormir al empezarlo. Amanecí sobre mi escritorio, caí profunda. Para no variar terminará de la misma manera. Es de madrugada y justo después de muchas gratas sorpresas que tuve, mi amiga Yess con todo el conocimiento de mi causa me ha sorprendido con unas palabras más que hermosas, más que acertadas, más que para mi, mías.

Suelo escribir mucho para otras personas, esta noche escribieron para mi y con todo el amor que me hizo sentir leer cada letra lo compartiré. En agradecimiento y profundo cariño hacia mi amiga, me trazó así:

"Eres como una flor.
Puedes ser tocada y mirada por muchos. 
Bella, creces y tus cambios siempre giran alrededor de tú misma forma.
Sólo embelleces más, pero jamás cambias de color o de tipo de flor.
Pero en cuanto te corten y alguien te quiera para el... morirás.

Ojalá nadie te corte jamás y puedas ser libre,
y que tus cambios solo sean a causa del agua que en ti es tu propia sangre, 
que corre por tu cuerpo y te hace cambiar por ti misma. 
Y no que tu agua llegue a ser otro,
que te tenga y tenga que regarte todos los días para mantenerte con vida."

¿Será posible que me recuerden lo digno de mi sentir, escrito en algo tan bello?



lunes, 31 de marzo de 2014

Me faltas


Te voy esculpiendo en mi memoria y mi sentir. Te encuentro.
Tengo tú olor en mis manos y tus besos en la piel.
Te pertenece este instante, 
este preciso en el que te pienso.

Te escribo, y sin sentir te siento,
y sin querer te quiero.

¿Cómo no voy a entenderte? 
Si tardé un par de noches memorizándote del pelo a la punta de los pies,
si entre tus pliegues guardo secretos 
y he recorrido con mis dedos cada poro, cada lunar, 
lo extenso en la geografía de tu piel.
Si mis uñas rasguñaron tu espalda y tu sexo por fin se hizo en mi.
Si respiré tu aire y compartí tus suspiros.

Si te hiciste beso.

¿Cómo no voy a entenderte? Si te estoy mirando.
Si te sé de memoria. Si conozco tú intimidad.
Si ciega, sin verte, podría recrearte una y mil veces. 
Si aprendiendo a quererte me has dolido en el presentimiento,
y en la suposición.
Si me dueles lejos.Si te extraño. 
Si ahora con ansias te espero.

¿Cómo no voy a entenderte amor? 
Si me estremeces el cuerpo. Si me faltas.

sábado, 29 de marzo de 2014

Orión




Tengo una constelación favorita que vive lejos, en el cielo. 
Brillante y juguetona como el alma que un día la llevo por nombre,y aunque a veces no puedo verla más que unas horas, basta abrir los recuerdos que ya no son muchos y las palmas de las manos, para que las cicatrices me la devuelvan de nuevo.

Su presencia siempre le perteneció al firmamento. Tan solo visitó la tierra para sacudir un par de vidas con un moño, morder escobas, arrancar pañales y comerse mis lentejas. Para marcar mi infancia... y bueno, quizás también un par de manos.

Es raro extrañar una estrella, pero ahora tengo una constelación en el cielo, que brilla.Que brilla y me mira con ojos azules.

sábado, 22 de marzo de 2014

Todas las palabras





Te escribo todas las palabras, las letras, las canciones que consigo.
Te las escribo para no entregarlas nunca.
Te las escribo porque ya no es momento, ni hora.

Te escribo porque más que nunca te quisiera abrazándome.
Te escribo porque te quisiera recordándome suavecito el sabor de otros tiempos.

Te escribo sin pretensiones.
Te escribo porque aún me alcanzan mis ríos para llorarte a mares.
Te escribo porque de una u otra manera las costuras de tú corazón y el mío tienen mi nombre y mi apellido, tienen tú nombre y tú apellido.

Te escribo porque no volveremos a estar juntos.
Porque ahora estamos más juntos que nunca.
Te escribo porque me da miedo otro refugio que no sea el tuyo.
Porque me da miedo intentarlo.

Te escribo por quererte profundamente.
Porque el viento se detuvo en tú tiempo y en la dignidad enorme de sentirme amada.
Porque quizás no vuelva a sentirme así.

Te escribo porque tú estarás en otro lugar.
Porque estarás intentando jugar a amar de vez en cuando.
Te escribo porque tus suspiros, a veces también me pertenecen.
Te escribo porque lo sé.





martes, 18 de marzo de 2014

Muerte, ¿dónde está tu victoria?





"Muerte, ¿dónde está tu victoria?"





Pensaba en lo frágil de la vida, pensaba en lo triste que se siente su ausencia.Pensaba en lo que piensa Dios cuando decide que el tiempo está cumplido y la interrumpe.

Pensaba en la muerte y en que estoy viva. Pensaba en la manera silenciosa que tiene de acercarse, en las muchas veces que me roza y no se decide en mi sino solo para dolerme. Pensaba en las tantas veces que le pedí una tregua y en lo cercana que ha querido serme desde que era niña. En las veces que me ha contado su decisión de suceder, en la implacable y atrevida forma de cumplirse.

Pienso en el sin fin de veces que le he suplicado no tocar algunas almas antes de la mía.

Pienso en lo amiga y lo enemiga que sabe hacerse, en las injusticias que comete y el castigo que debería tener por osada. Pensaba que en cuanto la encuentre, deberá sentarse a escuchar los reclamos que tengo por hacerle, que deberá guardar un silencio religioso por las veces en que odié sus desasosiegos en mi alma, por las veces que fue temprana y sorprendente, por las veces que me tembló de miedo y turbó mi vida en caudales dolorosos.

Por los silencios y las ausencias que dejó. Por tener que vivirla y que morirla, por no terminar de acostumbrarme.

En cuanto te encuentre muerte, y deje de correr para esquivarte, en cuanto escuches mis quejas, y desahogue mi rabia hacia ti, tendrás que llevarme y devolverme en ti todo lo que me has quitado, tendrás que devolverme a los míos.

En cuanto te encuentre, serás tú quien no tenga opción. Deberás cargar con mi vida, cerrar mis ojos y llevarte el último de mis suspiros. -Deberás pedirme perdón- Deberás reconciliarte.

lunes, 10 de marzo de 2014

Indulgencias


De las veces que no quise perdonar y lo hice, de las veces en que cosí más rápido mis dolores de lo que debía y los bordé para que fueran flor y no herida. De los recuerdos que me quedan, de pálpitos y miedos que por casi nada creí que acabarían conmigo. Me levanto redentora del lugar en donde el barro me hizo vasija y me puso a soportar la vida, me floreció.

Y aunque el camino puede ser cruel, y aún más cruel, yo sé contar historias tristes de amores que fallan, de amigos que callan y de dedos que acusan, y a cambio mi perdón absoluto. 

A veces me arde en el pecho ser tan barata de indulgencias. Y no me arrepiento.

viernes, 7 de marzo de 2014

Quereres

Quiero una tarde de playa con el amor,
quiero abrazos, besos, y un sol creciente sobre mi pelo,
quiero que la arena nos estorbe en los dedos de los pies.

Quiero un rato amable que me alivie el tiempo,
quiero tus inseguridades respirando al lado mío,
quiero el olor complaciente del idilio y el mar.

Quiero agua que me lave,
y viento que me sople.
Quiero arena que me cubra y me convierta en mar.

Te quiero sumergido en mis olas,
te quiero en el ir y venir de mi marea,
quiero que disfrutes de mi sol y mi verano.

Por hoy, te quiero a ti, para mi.

lunes, 24 de febrero de 2014

A solas tú y yo



A mi amado cuerpo que es mujer como yo.


Ultimamente he reclamado casi a diario y con desdén la forma en que te comportas, en que cambias, la forma en que actúas y hasta en el tiempo que pasa y pesa en ti. Te reclamo duramente las cicatrices, las marcas, cada mancha e incluso la manera en que creces. Mi lista es rigurosa, interminable y no se hace esperar. Te repito que no eres como quisiera, que quizás deberías tener un poco más de gracia y un poco menos en kilos, una piel más suave. Te encuentro mil peros, y me dediqué en el olvido de olvidarme de ti.

El perdón que pida por mis culpas será poco siempre y no volverá en tiempo mis reproches, mis excesos contigo. Tienes una armadura demasiado fuerte y un par de veces me pesas en el alma, aunque seas tu mismo quien la guarda celoso, aunque seas capaz de suavizar en mis curvas los pesares.

Desde hace mucho tiempo que estoy en deuda contigo, se a que sabe tu perdón, porque en ti aprendí a perdonar las faltas, porque tu concediste a mi implacable violencia tu perdón primero. Sanas  después de la lucha, te tejes, ocultas los secretos y los sufres conmigo, y unes punto a punto mi dignidad. 

Pero para variar, el miedo de esta noche te ruega, amado cuerpo, que no reveles tus quebrantos, que apacigües tus dolores que yo misma causé. Que no te canses de soportarme, de darme piernas decididas y brazos eternos rodeándome las noches, extiéndelos en reparación y manténme en el centro junto a ti. 

Amado cuerpo, no escuches mis quebrantos y quédate, no te reveles, no te niegues que reposo en ti, porque no encontré gloria más amada que el frío que corrió en ti, cuando yo entendí que al final siempre estaríamos a solas tu y yo.

viernes, 7 de febrero de 2014

Insinuación



¿Y si te quedas?

Quédate que prometo no escuchar que me quieres, ni decir que te extraño.

Quédate que eres quimera. 
Ilusión de mis días.
Secreto en mis noches.

Quédate sin decirlo, que yo en reserva, en lo íntimo, silenciaré que me alivias la vida y me acercas la muerte.